Un crédito para cada meta

No es lo mismo comprar un teléfono celular que una casa, para eso existen distintas opciones de crédito que se ajustan a tus objetivos financieros. A continuación, te presentamos las más comunes:

Algunos créditos te sirven para comprar diversos bienes y servicios:

Tarjeta de crédito: Tiene una cantidad limitada de dinero para comprar productos y servicios sin necesidad de pagar inmediatamente en efectivo; se considera revolvente porque puedes usarlo nuevamente en cuanto lo pagas.

Crédito de nómina: Está ligado a la cuenta donde te depositan tu sueldo y se va descontando cada quincena o mes hasta que se liquida la cantidad que te prestaron.

Crédito personal: Es un crédito en el que una institución financiera te presta una cantidad de dinero para que lo uses libremente.

Otros créditos te sirven para ir conformando tu patrimonio:

Crédito automotriz: Se usa para comprar un automóvil nuevo o usado y lo puedes pagar en un periodo que va desde 1 hasta 5 años mediante pagos mensuales.

Crédito hipotecario: Sirve para comprar, construir o remodelar una vivienda. En este crédito es indispensable dar un enganche y cubrir otros costos, como gastos notariales o avalúos. El plazo de pago de este crédito va de 15 a 30 años.

Crédito MiPyME: Se utiliza para que las micro, pequeñas y medianas empresas, así como personas físicas con actividad empresarial, adquieran equipo o materiales para hacer crecer su negocio.

Todos los tipos de crédito, tienen características diferentes que debes considerar antes de decidirte por alguno de ellos, como: la tasa de interés, los costos adicionales, plazos etc.

En los siguientes meses, te explicaremos cómo funciona cada uno de los créditos mencionados anteriormente. Recuerda infórmate, compara y elige el crédito que se adapte mejor a tus necesidades, así como a tu capacidad de pago.

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